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Los fracasos externos, lo que suele llamarse casos de fuerza mayor –problemas naturales como el mal tiempo, o inconvenientes de infraestructura en las ciudades o la escasez de energía, están perjudicando la empresa

Solución: ponga mucho cuidado en cumplir sus promesas, en especial los compromisos que ha asumido con relación a mantener ciertos principios en la manera de conducir las transacciones comerciales y su vida personal.
La mente se rebela ente el pensamiento de que incluso las fuerzas externas como el tiempo o el congestionamiento del tráfico en una ciudad, podrían ser el resultado de nuestros patrones de conducta, pero según las leyes de la antigua sabiduría es exactamente de aquí de donde provienen. Recuerde que estos hechos están “vacíos” o “en blanco” o son “neutrales”. Alguien entrará en la ciudad con tranquilidad por alguna ruta, incluso en el peor de los días para las demás carreteras; y cuando llueva o nieve mucho, alguien hará un gran negocio (los operadores de las pistas de esquí o los fabricantes de paraguas).

Si un hecho determinado ejerce un impacto positivo o negativo en usted, no es algo que venga del acontecimiento mismo; si lo piensa durante algunos instantes se dará cuenta de que, obviamente, es algo que proviene de sus percepciones. Y estas no salen de la nada. Por el contrario, le son impuestas por sus patrones pasados de conducta, de tal modo que el contenido del comportamiento anterior (infidelidad a sus propias normas) se refleja en el resultado externo que produce (tiempo inconstante e infraestructuras poco confiables).