
Usted quiere comprar otra empresa, ve la oportunidad de un negocio seguro, pero para eso necesitará dinero en efectivo y tiene problemas para reunirlo
Solución: es bastante simple. Deje de ser tan agarrado en su actividad comercial y en su vida personal. Dé, dé, dé y asegúrese de que las transacciones sean favorables para ambos lados. Otra vez, no es la cantidad de dinero involucrada, es mantener (todo el día) en un estado de ánimo generoso, creativo, fluido, que quiere ver que todos prosperan. Ben Franklin fue quizás el más grande estadista de los Estados Unidos y su respuesta ante la competencia fue la de invitar a todos sus competidores a integrar una nueva sociedad denominada “Cámara de Comercio”, dedicada a hallar la manera de trabajar todos juntos para expandir los mercados y hacer que todos los involucrados ganasen más dinero.
Este tipo de pensamiento en sí mismo crea semillas muy poderosas en las personas que intervienen. Al actuar en cooperación mutua, un grupo de empresarios puede crear semillas a en cada una de las mentes para ver una realidad común, como un mercado en expansión. No hay problema. Por cierto, no es que las semillas puedan compartirse o transferirse a otra persona: no se puede. Sucede más bien que un grupo de personas que actúa de una manera caritativa ya concertada puede crear semillas que florecen como una experiencia compartida, como una empresa exitosa o una nación más próspera. Y, de hecho, es por eso por lo que algunos países son más ricos que otros, pero el tema es demasiado amplio para hablar aquí de él. De todos modos, si piensa en el principio podrá lograr una comprensión bastante asombrosa relacionada con la riqueza a escala global.
