Si te interesa este tema quiero que primero te deshagas de esa falsa sensación de que profesional es sinónimo de «mejor». La palabra «profesional» ha sufrido muchas alteraciones y desviaciones en su uso. Decimos «Ohh.. ¡Es un trabajo muy profesional!» refiriéndonos a un trabajo de mucha calidad.
En fotografía réflex el término profesional no significa precisamente «mejor calidad». Veremos su significado exacto dentro de poco, pero quería primero aclarar este punto.

FOTOGRAFÍA PROFESIONAL VS. FOTOGRAFÍA DE AFICIONADO

La fotografía profesional no es más que la fotografía que se ejerce a modo de «profesión». Esto es: para ganarse uno la vida.
Aquella persona que sale con su cámara a la calle, contrata a una modelo, alquila un estudio de fotografía, y ejerce la fotografía con el fin principal de ganar dinero, se le llama profesional.
Como ves, la calidad de las fotos no forma parte de la definición de lo «profesional». Uno es profesional de la fotografía independientemente de la calidad de sus fotos. Sí, es cierto que es difícil llegar a prosperar como fotógrafo profesional si la calidad de nuestras fotos es pésima, pues nadie nos contrataría ni nos compraría nuestros trabajos. Aun así podríamos hablar de fotógrafo «profesional», sólo que en este caso sería un profesional malo. Pero sería profesional, que conste. Pues intenta ganarse la vida por ese medio. También hay fontaneros malos, abogados malos, vendedores malos. Buenos y malos hay en todas las profesiones.

De igual modo, la fotografía de aficionado es la actividad fotográfica en la que la pasión, el disfrute y el hobby son el principal objetivo. Es un tipo de fotografía que no persigue ganar dinero necesariamente (aunque podría surgir por casualidad).
Cuando te dedicas a la fotografía en tus ratos libres sencillamente porque te gusta, entonces eres un fotógrafo aficionado. De nuevo el tema de la calidad no tiene ningún impacto aquí. Cuando se es fotógrafo aficionado da igual si la calidad de las fotos es excelente o pésima.